El órgano de control de la transparencia en la vida pública investigará a la ministra francesa de Energía

Geoffrey Livolsi || ""
Geoffrey Livolsi
Mathias Destal || ""
Mathias Destal
8 noviembre 2022
Pannier-Runacher actuó como representante de sus tres hijos menores para que pudieran participar en la creación de una sociedad que recibió una donación de 1,2 millones del padre de la ministra, alto directivo de una petrolera. Diputados de La Francia Insumisa denuncian en la Asamblea un conflicto de intereses y Greenpeace reclama su dimisión porque "ahora es imposible considerarla como una interlocutora creíble".
La Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida Pública de Francia (HATVP, por sus siglas en francés) abrió este martes una investigación sobre la ministra de Transición Energética, Agnès Pannier-Runacher, tras conocerse que sus tres hijos son copropietarios de una empresa con inversiones en fondos domiciliados en algún caso en paraísos fiscales.

La decisión de este órgano, que se encarga de controlar las actividades y propiedades de los altos cargos franceses para evitar actuaciones irregulares o conflictos de interés, se produjo sólo horas después de que se publicase una investigación periodística de Investigative Europe y Disclose, en la que infoLibreparticipa como único medio español. La información desvela la existencia de la sociedad Arjunem, creada por el padre de Pannier-Runacher en julio de 2016, cuando era un alto ejecutivo de la petrolera Perenco, para realizar una donación de 1,2 millones de euros a cuatro de sus nietos, entre ellos los tres hijos de la ministra.

La propia Pannier-Runacher participó activamente en la constitución de la sociedad, ya que actuó como “representante legal” de sus tres hijos, que eran menores de edad en aquel momento. Pannier-Runacher, una de las dirigentes más cercanas el presidente Emmanuel Macron, no informó sobre la existencia de Arjunem en las diversas declaraciones que realizó ante la HATVP desde 2018, cuando ocupó por primera vez un alto cargo en el Gobierno galo.

El capital aportado a Arjunem por Jean-Michel Runacher, padre de la ministra, eran acciones en tres fondos de inversión, en los que también había invertido la petrolera Perenco. Dos de esos fondos operan desde los paraísos fiscales de Guernsey e Irlanda. Las acciones fueron depositadas en un banco en Luxemburgo.

En sus respuestas a Investigate Europe y Disclose, la ministra aseguró que sus hijos sólo eran los “nudos propietarios” de Arjunem, ya que su padre había mantenido el usufructo de los bienes donados. Además, destacó que no había desvelado la existencia de la compañía a la HATVP porque en la guía que reciben los altos cargos sobre cómo rellenar la declaración “se especifica que no es necesario declarar los bienes propiedad de los hijos, incluidos los menores”. También indicó que en la operación se pagaron los impuestos en Francia y aseguró que en su agenda como ministra de Transición Energética nunca se ha relacionado con Perenco, la petrolera franco-británica donde su padre fue uno de los principales directivos durante casi tres décadas.

El tema llega a la Asamblea Nacional

Estos argumentos son los que utilizó en la Asamblea Nacional, donde diputados de la oposición se interesaron este mismo martes por Arjunem y denunciaron que la empresa familiar de Agnès Pannier-Runacher supone un conflicto de interés para la ministra.

Pannier-Runacher empezó calificando como “falso y calumnioso” el contenido de la investigación periodística, pero luego fue confirmando todos los datos esenciales de la misma. Así, indicó que la donación de las acciones se había realizado “por medio de una empresa francesa sometida a la fiscalidad francesa” y que ella ni se ha beneficiado de esos fondos ni lo podrá hacer en el futuro, ya que “no dispone de ningún derecho” sobre la compañía. Además, reiteró que había cumplido con las “obligaciones declarativas previstas por la ley”, especialmente las de la Alta Autoridad para la Transparencia de la Vida Pública, que indican “expresamente que las declaraciones de patrimonio no conciernen a los bienes de los hijos, incluidos los menores de edad”.

“Quiero precisar igualmente que mis hijos no han percibido ningún dinero de esa sociedad desde su creación”, señaló Pannier-Runacher, que además aseguró que no había tenido, “en el marco de sus funciones” como ministra, “ningún conocimiento de las actividades” de la petrolera Perenco. “Mi padre, mi madre y mis hijos no han elegido una actividad pública. Yo sí, y la llevo con toda transparencia, tanto de mis haberes como de mis intereses dentro del respeto a la ley. Tratándose de mi familia, y no es la primera vez, usted comprenderá que mi deber es protegerla”, concluyó.

Sus argumentos no convencieron a la oposición. La diputada Clémence Guetté, de La Francia Insumisa, cuestionó la idoneidad para acelerar el tránsito a las energías renovables de "una ministra cuyos intereses financieros indirectos están visiblemente vinculados a las empresas petroleras". Otra diputada compañera de grupo, Danielle Simonnet, escribió en Twitter: "Ministra de la Transición Energética o de los intereses petroleros, ¡hay que elegir!”.

Greenpeace reclama su dimisión

Las criticas contra la ministra no se limitaron a la oposición política. La organización ecologista Greenpeace pidió directamente su dimisión. Las revelaciones periodísticas “demuestran que el Gobierno está equivocado: o no se da cuenta del conflicto de intereses, o lo subestima. En cualquier caso, la situación es grave y requiere una reacción inmediata. Pannier-Runacher no está legitimada para representar a Francia en la COP27", declaró Jean-François Julliard, director General de Greenpeace Francia, en referencia a la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebra en Egipto y a la que tiene previsto acudir Pannier-Runacher la próxima semana.

"La ministra no sólo no está a la altura de los retos de la transición energética, sino que ahora es imposible considerarla como una interlocutora creíble en el objetivo declarado de dejar los combustibles fósiles. En estas condiciones, Agnès Pannier Runacher debe dimitir", reclamó Greenpeace.

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